Ganar Serenidad.

El rush permanente como estilo de vida.

Es muy fácil indentificar a personas que trabajan siempre apurados, en segunda forzada, ansiosos, haciendo las cosas como salgan. Sin prestar atención a lo que pasa alrededor.

Por mi actividad, usualmente visito compañias distintas. Al dar los primeros pasos dentro de las oficinas, con un par de minutos de atención y observación se siente el estilo, la presión, la ansiedad.

El excel manda. Los resultados es lo único que vale la pena.
Todo lo demás queda en un lugar secundario. Que triste.

El rush permanente aniquila la calidad.
Deteriora la performance.
Encierra a personas proyectos sin vitalidad, si brillo.

Existe como un mandato del esfuerzo total, sin limites.
A 1000 Km por hora siempre.
Como si el cuerpo -devenido a objeto- no tendría ningún condicionante.

La vida pasa por el resultado, sin prestar atención a los procesos básicos como dormir, descansar, respirar, observar. Prestar atención al otro.

Trabajar como locomotora sin vía las 32 horas por día.
Vivir agobiado, sin descanso.
Tratar de hacer imposibles, con la maldita prisa.
¿Estuviste ahí?

En cierto sentido, es como una adicción.
Personas que no relajan. Siempre con la agenda a mil.
A veces con la insoportable actitud de siempre estar apurados, sin tiempo. Intolerable,

Pasan los años y finalmente el unico resultado es el colapso.
El deterioro de la salud, perderse de cosas importantes,
Dejar a la deriva el cuerpo, el pensar, el sentir.

Es  urgente poder probar y provocar el trabajar y vivir de otra manera.
¡Se puede!

Es preciso salirse del guion.
De los mandatos
De esa pulsión social del éxito superficial.

Dejar la sobre-valorada actitud de estar siempre listo para cualquier batalla que se presenta. Decir a todo que si, son todos no.

Elogio a la serenidad

La pausa genera energía nueva. Renueva.
Hay que buscarla intencionalmente.

Es preciso “trabajar” para crear esos momentos.
Fabricar momentos de bienestar. Espacial y temporalmente amplios.

Como estamos vinculados y siempre en relación es importante pensar en las personas cerca tuyo, tu equipo.

Ganar tranquilidad es un objetivo colectivo.

Para diseñar y transformar es preciso intencionar la calma, la quietud y serenidad.

Calma para bajar la ansiedad.
Serenidad para impedir el stress negativo.
Quietud para crecer disfrutando el proceso.

Tener conciencia que crecer, conquistar y lograr a costa de la salud no es negocio. Todo puede hacerse de otra manera.

La naturaleza tiene ciclos de quietud y transformación. En algunos casos radical. Casi todos los ritmos presentan el patrón expansión – contracción.

De la misma manera, es deseable y posible diseñar los ritmos de trabajo, relacionando ciclos de producción creativa consciente, de apertura de posibilidades, de encuentros, entrega, planificación, retrospectivas etc.

Serenidad es parte de la cultura.  Un valor para introducir en el trabajo, en al vida, en las relaciones, en el hacer y el sentir general.

Diseñando lo posible.
Diseñando el presente para no comprometer el futuro.

Celebro las personas que desean trabajar con un ritmo y estilo que permite la atención plena. La que permite llegar a resultados extraordinarios.

#diseñartupresente



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